Se necesita una cubitera de silicona, que se recubre con film de cocina.
Se bate el queso con las nueces, y en cada hueco de la cubitera se pone media loncha de jamón y una cucharadita de la mezcla del queso con las nueces picaditas, se aprieta bien para que encajen, se tapa con los bordes del jamón dándole forma redondeada y se mete en el congelador tapado con más papel, pero sin apretarlo.
Se tienen unas horas en el congelador y se sacan una hora antes de comerlos, se dejan descongelar y se sirven. Se sacan con cuidado de no romperlos. Las nueces se pueden sustituir por trocitos de dátiles. Además, se puede tener hecho con tiempo y guardado en el congelador, para sacarlo en el momento que se desee.
¡Hola! Soy Magda, una apasionada creadora tanto en la cocina como en el arte del crochet. Vivo en Cáceres, una preciosa ciudad Patrimonio de la Humanidad, cuya rica historia y belleza son una constante fuente de inspiración para mí. Te invito a descubrirla si aún no la conoces.
En la cocina, disfruto experimentando con ingredientes y técnicas para transformar los platos de todos los días en auténticas experiencias culinarias. Por otro lado, el crochet me permite dar forma a pequeños universos tejidos, donde la creatividad no tiene límites.
Este espacio es mi rincón especial para compartir contigo lo que más me inspira y motiva. Gracias por acompañarme en este viaje lleno de colores, sabores y creatividad.
En la cocina, disfruto experimentando con ingredientes y técnicas para transformar los platos de todos los días en auténticas experiencias culinarias. Por otro lado, el crochet me permite dar forma a pequeños universos tejidos, donde la creatividad no tiene límites.
Este espacio es mi rincón especial para compartir contigo lo que más me inspira y motiva. Gracias por acompañarme en este viaje lleno de colores, sabores y creatividad.